

Vigilia frente a la embajada de Cuba en Washington DC el 11 de julio de 2025.
Cuba, 11J: A cuatro años del grito de “Patria y Vida”
A cuatro años del estallido social más grande en décadas, un nuevo informe de Prisoners Defenders y Consorcio Justicia documenta la represión, el exilio forzado y la resistencia de un pueblo que sigue gritando “Patria y Vida”.
El 11 de julio de 2021, Cuba despertó. Desde San Antonio de los Baños hasta Santiago, miles de cubanos rompieron el miedo y salieron a las calles con una consigna que desafió décadas de represión: “Patria y Vida”. Aquella jornada histórica fue un antes y un después en la lucha por la libertad en la isla.Hoy, a cuatro años de esas protestas masivas, un nuevo informe elaborado por Prisoners Defenders, Center For a Free Cuba y Consorcio Justicia, organizaciones comprometidas con los derechos humanos en América Latina, ofrece un análisis profundo y documentado sobre lo que ocurrió, cómo respondió el régimen, y las secuelas que aún persisten en la sociedad cubana.
El informe, titulado “11J in Cuba: The ‘Homeland and Life’ Protests”, no sólo recoge cifras y testimonios. Es un archivo de memoria y denuncia que se presenta en formato PDF y está acompañado por un poderoso video que recomendamos ver aquí:
Ver el video del reporte en YouTube
Entre las raíces del 11J está una obra artística que se convirtió en símbolo de rebelión: la canción “Patria y Vida”. Interpretada por artistas dentro y fuera de Cuba —Yotuel Romero, Gente de Zona, Descemer Bueno, Maykel Osorbo, El Funky y Luis Manuel Otero Alcántara—, la canción se volvió viral tras su estreno en febrero de 2021. El estribillo rompió con el lema oficialista de “Patria o Muerte” y prendió la chispa del cambio.
El impacto fue tal que, el 11 de julio, miles de manifestantes entonaban el tema mientras marchaban. Pero el costo fue alto: Maykel Osorbo fue detenido arbitrariamente semanas antes, y Luis Manuel Otero Alcántara fue arrestado el mismo día de las protestas para evitar su participación. Ambos permanecen en prisión y son considerados presos de conciencia por la ONU y Amnistía Internacional.
El informe documenta que entre 6,000 y 8,000 cubanos fueron arrestados durante y después de las manifestaciones. Muchos fueron víctimas de desapariciones forzadas, tortura y juicios sumarios sin garantías. El régimen de Miguel Díaz-Canel respondió con violencia, incluso llamando públicamente a “combatir” a los manifestantes en televisión nacional.
Casos como el de Diubis Laurencio Tejeda, asesinado por la espalda mientras protestaba en La Habana, y el de Christian Díaz, desaparecido tras participar en las marchas y cuyo cuerpo fue enterrado en una fosa común, ilustran el nivel de brutalidad empleado.
En paralelo, se aprobaron leyes más severas para criminalizar la disidencia. El nuevo Código Penal, vigente desde diciembre de 2022, amplió la pena de muerte a 23 delitos e impuso castigos aún más duros por ejercer la libertad de expresión.
El informe también aborda los factores estructurales que impulsaron las protestas: pobreza extrema, colapso de los servicios públicos, apagones constantes, escasez de alimentos y represión sistemática. La pandemia sólo agravó la situación. El régimen rechazó vacunas extranjeras para promover sus propias fórmulas experimentales, lo que costó miles de vidas.
Desde 2022, más de 850,000 cubanos han abandonado la isla, lo que representa cerca del 10% de la población. La migración masiva es reflejo de un país que, a pesar del miedo, sigue buscando respirar.
Los organizadores del proyecto, Prisoners Defenders, Center For a Free Cuba y Consorcio Justicia advierten que los factores que provocaron el 11J siguen vigentes. La posibilidad de un nuevo estallido social es real. Y cuando ocurra, el mundo debe estar preparado para acompañar al pueblo cubano, no con discursos vacíos, sino con acciones concretas de solidaridad y presión internacional.
La historia del 11J no ha terminado. Sigue escribiéndose, cada vez que un cubano alza su voz por la libertad.
Masivo envío de correos electrónicos desde un servidor estatal rememora el 11J
Otro ciberataque que ‘Razones de Cuba’ califica como ‘intento de desestabilización’ expone vulnerabilidades del régimen cubano.
Un mensaje conmemorativo del 11 de julio de 2021 —fecha marcada por las históricas protestas antigubernamentales en Cuba— fue enviado este viernes a decenas de miles de direcciones de correo electrónico asociadas al sistema estatal. El texto, que publicó en X el grupo La Resistencia, circuló entre empleados de instituciones como la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE), empresas estatales como Softel y Desoft, los Joven Club de Computación, así como usuarios de cuentas nautas privadas.La misiva fue enviada desde la dirección venta_online@cubanaonline.com, un remitente vinculado aparentemente al servidor de Cubana de Aviación, lo que ha levantado sospechas sobre una posible suplantación de identidad (spoofing) o acceso directo a servidores estatales con intenciones políticas.
Firmado por una “entidad cubana comprometida con la verdad, la dignidad y la justicia”, el mensaje reivindica las protestas del 11J, exige la liberación de los presos políticos y exige respeto a los derechos humanos. “El 11 de julio no es pasado. Es presente. Y será futuro”, afirma el texto que circula en redes sociales mediante capturas de pantalla.
La plataforma oficial Razones de Cuba calificó el hecho como un “intento de desestabilización” orquestado desde el exterior y lo enmarca en lo que llama una “guerra mediática” contra el régimen.
Para el aparato propagandístico del Estado, la comunicación busca “reproducir los disturbios violentos” de hace cuatro años, durante lo que insisten en llamar “intento de golpe blando financiado desde el exterior”.
Las autoridades han iniciado una investigación para identificar el origen del envío masivo, que habría alcanzado a más de 20.000 usuarios del sistema informático nacional.
El incidente vuelve a poner en evidencia la fragilidad de la infraestructura digital del régimen. Este mes la cuenta de YouTube de CubaMinrex sufrió un ciberataque comunicado por el propio Ministerio. En enero, otra cuenta oficial de la propia Cancillería fue hackeada, entonces en X, para promocionar una criptomoneda falsa. Años atrás, grupos como Anonymous Cuba también vulneraron sitios del Estado, incluyendo la página de la Universidad de Guantánamo, dejando mensajes de apoyo al 11J.
Lo ocurrido esta semana no solo revela fisuras en el control tecnológico del régimen, sino que también confirma que, a pesar del discurso oficial de victoria, la memoria del 11J sigue viva y activa, tanto dentro como fuera de la Isla.
Conmemoran el #11J con protesta frente a la Embajada de Cuba en Washington (VIDEO)
Por Michelle Sagué

Vigilia frente a la Embajada de Cuba en EEUU en recordación de las protestas pacíficas en Cuba del 11 de julio del 2021. Washington, D.C., 11 de julio del 2025
Un grupo de exiliados cubanos se reunió este viernes frente a la Embajada de Cuba en Washington, D.C. para conmemorar el cuarto aniversario de las manifestaciones pacíficas que ocurrieron en la isla los días 11 y 12 de julio del 2021.
La protesta recordó a los cientos de personas que aún siguen presas por participar en las protestas.
La represión fue mucho más visible
John Suárez, Director Ejecutivo del Centro para una Cuba Libre, habló a Martí Noticias del significado de estas protestas: “Marcó un cambio en el sentido de que por primera vez en 66 años la protesta, el reclamo del pueblo cubano llegó de un lado al otro de la isla, con decenas de miles de cubanos gritando “Libertad” y “Patria y Vida” y se sostuvo por varios días”.
“También se pudo ver, aunque se conoció en el caso del Maleconazo, la represión del régimen utilizando armas y violencia contra la población, pero en el 11 de julio, y los días 12 y 13 fue mucho más visible y reconocido a nivel internacional”, agregó el activista.
Cuando ya lo perdiste todo, das tu vida
Con él coincidió Ana Leca, de la Fundación Memorial Víctimas del Comunismo, quien dijo que “el 11J fue de tal magnitud que Cuba otra vez salió en las noticias”.
“Al mundo entero le recordaron, Cuba no vive en democracia, Cuba no está bien. Hay una dictadura que aplasta al pueblo”, dijo a Martí Noticias.
“Hace poco vi un estudio que mostraba los flujos de petróleo, por ejemplo, no sólo de Venezuela, sino de otros países hacia Cuba y no hay escasez. En realidad es una escasez creada. Toda la escasez de combustible, alimentos, electricidad, todo es creado para que la gente viva en constante tensión y no se levante”, opinó.
“En el 11J la gente se hartó y se levantó porque hay un punto en el que, cuando no tienes nada que perder, ya lo perdiste todo, ya básicamente das tu vida”, expresó Leca.
El pueblo entero se dio cuenta que el Partido Comunista no funciona
También presente en la vigilia estaba la expresa política y de conciencia, Keilylli de la Mora, quien dijo que “el cambio que hubo el 11J fue que el pueblo perdió miedo, aunque ahora le han aplicado más leyes, más censura y más represión”.
https://www.martinoticias.com/a/la-comunidad-cubana-en-washington-d-c-conmemora-el-4to-aniversario-del-11j/420512.html
ANÁLISIS
Estudiantes cubanos defienden la libertad
Las autoridades están usando tanto incentivos como amenazas para silenciar las voces estudiantiles, preservar el statu quo y, por ahora, han logrado contener temporalmente la disidencia ofreciendo precios preferenciales
En el verano de 1959, un grupo de estudiantes de la Universidad de La Habana fundó el boletín Trinchera para promover ideales democráticos en contraste con la narrativa comunista que dominaba el discurso político en Cuba. El 5 de febrero de 1960, los fundadores del boletín Trinchera protestaron la visita de Anastas Mikoyán, el primer diplomático soviético de alto rango en visitar Cuba tras la revolución. Posteriormente fundaron el Directorio Revolucionario Estudiantil para luchar por el restablecimiento de una república democrática en Cuba. Juanín Pereira, Virgilio Campanería, Alberto Tapia Ruano, entre otros, fueron asesinados en los primeros años de la revolución, ya sea por escuadrones de fusilamiento o en enfrentamientos violentos con la policía política.
Entre 1959 y 1989, un gran número de estudiantes fueron expulsados de las universidades cubanas. Durante este período, la dictadura comunista declaró que las universidades eran solo para “revolucionarios” y personas alineadas con el comunismo.
A pesar de esta represión, surgieron voces de oposición incluso dentro de instituciones comunistas como la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y la FEU. Hacia finales de los años 80, Jorge Quintana Silva, estudiante de matemáticas en la Universidad de La Habana, fundó el grupo Seguidores de Mella. Quintana era miembro tanto de la UJC como de la FEU. El 1 de enero de 1990, envió una carta a la UJC de la Universidad de La Habana criticando a Fidel Castro y sus políticas. Él y el estudiante Carlos Ortega fueron detenidos, llevados a la sede de la Seguridad del Estado y finalmente encarcelados. Quintana sufrió torturas físicas y psicológicas de las cuales nunca se recuperó. En 1992, Guillermo Fernández Donate fue expulsado de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana y en 1993 fue procesado por su activismo en el grupo disidente Corriente Socialista Democrática. Ambos casos fueron documentados por Amnistía Internacional.
En 1998, el grupo opositor Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia lanzó la campaña “Universitarios sin Fronteras” por la autonomía universitaria y comenzó a recolectar firmas de estudiantes. Los organizadores Néstor Rodríguez Lobaina, Heriberto Leiva y Radamés García fueron encarcelados, mientras otros continuaron el proyecto. Las 5,000 firmas recolectadas se presentaron públicamente en 2007.
En 2002, estudiantes de la Universidad de Camagüey fueron expulsados por firmar el Proyecto Varela, una iniciativa ciudadana que buscaba reformar la constitución comunista cubana para restaurar el respeto por los derechos humanos. Entre los castigados estaban Roger Rubio Lima y Harold Cepero Escalante. Una década después, el 22 de julio de 2012, Harold Cepero y Oswaldo Payá Sardiñas, líderes del Movimiento Cristiano Liberación, fueron asesinados en un accidente de auto orquestado por agentes de la seguridad del Estado. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos concluyó que el régimen cubano es responsable de sus muertes en un informe publicado el 9 de junio de 2023.
El adoctrinamiento de la juventud cubana ha fracasado. El “hombre nuevo” que una vez imaginó el régimen de Castro no se ha materializado. La oposición más fuerte a la dictadura comunista en Cuba ha venido consistentemente de los jóvenes que desean un futuro mejor y rechazan las injusticias del totalitarismo cubano. Durante las masivas protestas de julio de 2021, miles de jóvenes cubanos fueron vistos y escuchados coreando “Libertad” en videos caseros y reportes internacionales. Los jóvenes cubanos también están votando con los pies: el 77% de la población migrante cubana tiene entre 15 y 49 años. Más de un millón de cubanos ha huido solo en los últimos cuatro años.
Las recientes protestas no violentas de estudiantes universitarios por el precio del internet y las desigualdades son solo la punta del iceberg. Lo que los estudiantes—y el pueblo cubano—realmente buscan es un cambio en el sistema político. Hubo reportes desde distintas partes de Cuba sobre medidas represivas contra estudiantes que expresaron su descontento y convocaron a una huelga académica. La policía política visitó sus universidades, también a algunos de sus familiares, y amenazó a los estudiantes con severas consecuencias.
Las autoridades están usando tanto incentivos como amenazas para silenciar las voces estudiantiles, preservar el statu quo y, por ahora, han logrado contener temporalmente la disidencia ofreciendo precios preferenciales.
Esto crea una mayor desigualdad entre otros sectores de la sociedad con menos privilegios. Este conflicto ha revelado una vez más las contradicciones de la economía controlada por el Estado cubano y ha demostrado que el régimen es vulnerable debido a sus propias contradicciones ideológicas internas.
Los estudiantes universitarios cubanos, siguiendo el camino de sus predecesores, están nuevamente en la vanguardia, enfrentando intereses corruptos enquistados y desafiando a quienes están en el poder por no cumplir sus promesas. Lo que alarma a los oligarcas del régimen es que estos estudiantes disidentes provienen de sus propias instituciones y marcos comunistas. Estos cuadros ideológicos, formados meticulosamente por las élites del régimen, están exponiendo la hipocresía de los funcionarios usando su propio lenguaje político. Los estudiantes están revelando la incoherencia ideológica del régimen, socavando su legitimidad.
Janisset Rivero es coordinadora de programas y asesora del Centro por una Cuba Libre. John Suarez es director ejecutivo del Centro por una Cuba Libre.
https://www.diariolasamericas.com/opinion/estudiantes-cubanos-defienden-la-libertad-n5378949

