Informe sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación en Cuba | Centro por una Cuba Libre

Informe sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación en Cuba

Preparado por el Centro para una Cuba Libre

 

A la atención de Gina Romero, Relatora Especial de la ONU sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación

 

 

Nueva York, 15 de octubre de 2025

La Declaración Universal de Derechos Humanos afirma en su Artículo 20:

(1) “Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas”.

(2) “Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación”.

Además, en su Artículo 21:

  1. “Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente elegidos”.
  2. “Toda persona tiene derecho a la igualdad de acceso a las funciones públicas de su país”.
  3. “La voluntad del pueblo es la base de la autoridad de los poderes públicos; ésta se expresará mediante elecciones auténticas celebradas periódicamente por sufragio universal e igual, por votación secreta o por otros procedimientos equivalentes que garanticen la libertad de voto”.

El Estado cubano ha sido signatario de esta declaración desde 1948. Sin embargo, el gobierno cubano ha violado sistemáticamente estos y todos los demás artículos de la Declaración a todos los cubanos, todo el tiempo desde enero de 1959.

En una entrevista con el periodista británico-estadounidense Mehdi Hasan en Nueva York, publicada por Zeteo el 4 de octubre de 2025, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, respondió a una pregunta sobre la oportunidad en Cuba de organizar partidos políticos y postularse a cargos públicos. A continuación, transcribimos un fragmento de la conversación:

Mehdi: Pero la población no tiene otra opción. El único partido legal en Cuba es el PCC, el Partido Comunista de Cuba.

Fernández de Cossío: No es un partido electoral. No participa en las elecciones. La gente elige a sus individuos.

Mehdi: No se permite que ningún partido político se postule, salvo los validados por el PCC. Ya lo sabes.

Fernández de Cossío: Partidos políticos, no. Ni siquiera el Partido Comunista de Cuba puede postularse.

Mehdi: Pero ellos investigan a los candidatos. No puedes postularte a un cargo a menos que seas aprobado.

Fernández de Cossío: No.

Mehdi: ¿Cualquiera puede fundar un partido político y postularse a un cargo en Cuba? Eso no es cierto.

Fernández de Cossío: Los partidos no participan en las elecciones. La ley electoral cubana se basa en los individuos y las comunidades. No hay participación partidista, ni dinero, ni mecanismos para ello.

Mehdi: La gran mayoría de su Asamblea Nacional —450 de 480 miembros, o lo que sea— son simpatizantes del Partido Comunista Cubano. Usted lo sabe.

Fernández de Cossío: Quizás decir «gran mayoría» sea una exageración.

Mehdi: Lo que quiero decir es que hiciste la analogía con Gran Bretaña, Francia y Canadá: híbridos parlamentarios.

Fernández de Cossío: Porque usted decía que no fueron elegidos (refiriéndose a Fidel Castro, Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel).

Mehdi: Un momento. Son dos argumentos distintos. Uno es que no son elegidos por el pueblo, como en Estados Unidos o Francia, lo cual es cierto, ambos estamos de acuerdo. Dijiste que es como un modelo parlamentario, pero en esos sistemas parlamentarios hay partidos. La gente tiene una opción: ¿quiero a los conservadores o a los socialistas? ¿Quiero a los liberales o a los progresistas? En Cuba, no tienen esa opción.

Fernández de Cossío: ¿Existe alguna evidencia de que tener partidos políticos implica una verdadera representación de la población?

Mehdi: Daría a la gente una opción.

Fernández de Cossío: En términos prácticos…

Mehdi: Incluso en Palestina, donde usted dijo que debían celebrarse elecciones, se puede elegir entre Fatah, Hamás, el FPLP, quienquiera que sea.

Fernández de Cossío: En Cuba pueden elegir entre muchos individuos, independientemente de lo que piensen.

Mehdi: Todos los que sean aprobados por el Partido Comunista de Cuba.

Fernández de Cossío: Estás diciendo algo incorrecto.
Mehdi: Entonces, ¿puedo postularme a un cargo en Cuba y decir: «No me gusta el Partido Comunista Cubano ni Miguel Díaz-Canel»?

Fernández de Cossío: Sí, sí, sí. Y hay personas elegidas que no están de acuerdo con las políticas del Partido Comunista de Cuba, personas que tienen una opinión diferente.

Mehdi: Eso no es cierto. No se permite postularse para la Asamblea Nacional si se cuestiona el sistema cubano, si se cuestiona el sistema comunista cubano. ¿No es cierto?

Fernández de Cossío: Es difícil ser elegido, pero hay personas que han intentado presentarse y no han sido elegidas.

Mehdi: Los candidatos son investigados. No puedes simplemente postularte para un cargo, lo sabes.

Fernández de Cossío: No, no lo sé. Estás diciendo algo que no representa a Cuba.

Mehdi: En Cuba, todos los candidatos que se postulan a un cargo público son previamente evaluados por las autoridades. Nadie puede simplemente postularse y ser elegido.

Fernández de Cossío: Si pueden.

Mehdi: Eso es lo que estás diciendo.

La vigente Constitución de la República de Cuba, publicada el 10 de abril de 2019, que ratifica el carácter socialista del sistema, en sus artículos 56 y 204 establece:

Artículo 56. “Los derechos de reunión, manifestación y asociación con fines lícitos y pacíficos son reconocidos por el Estado, siempre que se ejerzan con respeto al orden público y con sujeción a las disposiciones que establezca la ley.”

Artículo 204. “Todos los ciudadanos con capacidad legal tienen derecho a participar en la dirección del Estado, ya sea directamente o a través de sus representantes elegidos para los órganos del Poder Popular, y a participar, para tal fin, en la forma que disponga la ley, en elecciones periódicas, plebiscitos y referendos populares, que se realizarán mediante voto libre, igual, directo y secreto. Cada elector tiene derecho a un solo voto.”

Sin embargo, la Constitución impone la irrevocabilidad del socialismo y su supremacía a través de los artículos 4 y 5:

Artículo 4. «La defensa de la patria socialista es el mayor honor y el deber supremo de todo cubano. La traición es el más grave de los delitos, y quien la cometa está sujeto a las más severas penas. El sistema socialista que esta Constitución refrenda es irrevocable. Los ciudadanos tienen derecho a luchar por todos los medios, incluida la lucha armada cuando no sea posible otro recurso, contra cualquiera que intente derrocar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución».

Artículo 5. «El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y su vínculo permanente con el pueblo, es la máxima fuerza política de la sociedad y del Estado. Organiza y guía los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo y el avance de la sociedad comunista. Trabaja por preservar y fortalecer la unidad patriótica de los cubanos y por desarrollar valores éticos, morales y cívicos».

Los hechos demuestran que el resultado práctico de estas limitaciones a la libertad de asociación y reunión ha sido la imposibilidad de legalizar nuevas organizaciones que no se alineen con la ideología socialista del Estado y la imposibilidad de que ciudadanos con creencias diferentes sean candidatos o participen en la Asamblea del Poder Popular.

Desde la fundación del Comité Cubano pro Derechos Humanos a fines de 1970, ninguna de las organizaciones creadas para promover el respeto a los derechos humanos, civiles, políticos, sociales, económicos o culturales ha sido reconocida por el gobierno cubano. Por el contrario, sus líderes y miembros han sido reprimidos, encarcelados, exiliados o asesinados.

Dos casos relevantes son el de Oswaldo Payá Sardiñas, fundador y líder del Movimiento Cristiano Liberación (1988) e impulsor del Proyecto Varela (presentado en mayo de 2002), que buscaba reformas constitucionales y el respeto a los derechos humanos fundamentales. El proyecto reunió más de veinticinco mil firmas ciudadanas, mientras que la Constitución solo exigía diez mil para presentar una iniciativa ciudadana ante la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Los líderes de la organización de Payá fueron encarcelados en marzo de 2003 y condenados a largas penas de prisión. Fue asesinado por agentes del gobierno el 22 de julio de 2012, junto con Harold Cepero, un joven líder del Movimiento Cristiano Liberación.

Laura Pollán Toledo, Líder y fundadora de las Damas de Blanco —una organización de mujeres cuyos familiares fueron encarcelados por motivos políticos— marchó pacíficamente por las calles de La Habana y asistía a misa todos los domingos. Ingresó en el hospital con una infección respiratoria y falleció una semana después, el 14 de octubre de 2011, mientras se encontraba bajo custodia de la Seguridad del Estado en un hospital de La Habana, donde a su familia se le negó una opinión médica independiente.

La evidencia y los testimonios son públicos, Y la gente en Cuba está cada vez más abierta a discutir las violaciones de las libertades de reunión y asociación, como se demostró durante las protestas masivas del 11 y 12 de julio de 2021.

Artículo 8(c) de la Ley 54Sobre Asociaciones, establece que el Ministerio de Justicia denegará una solicitud de constitución de una asociación “cuando sus actividades puedan ser lesivas al interés social”.

Esta ley establece que las asociaciones deben “coordinarse” y mantener contacto con los organismos gubernamentales para llegar a acuerdos comunes sobre las actividades que la organización planea realizar.

Por supuesto, las asociaciones que no estén de acuerdo con la política y la ideología socialista del gobierno cubano no son aprobadas, pues se consideran contrarrevolucionarias.

Una de las principales razones de la detención de activistas de derechos humanos es su participación en reuniones, ya sea en espacios cerrados o en la calle. Estas actividades no han sido toleradas por el aparato represivo desde el inicio del sistema comunista en Cuba.

En organizaciones y entidades internacionales como el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, las organizaciones creadas por el gobierno cubano —llamadas “organizaciones de masas”— se disfrazan de organizaciones no gubernamentales (ONG). Las ONG auténticas, reprimidas y prohibidas en Cuba, no pueden participar. Si logran el apoyo de una ONG internacional para participar en debates y presentaciones, el gobierno las acusa de ser organizaciones “ilegales” manipuladas por Estados Unidos u otros países libres.

Debido a que el régimen impuesto al pueblo cubano desde 1959 ha atomizado el espacio público, impidiendo a la población debatir importantes asuntos nacionales y problemas sociales, políticos y económicos, los ciudadanos solo pueden escuchar y aceptar las políticas oficiales del Partido Comunista de Cuba y sus medios de comunicación. Esto ha resultado en la destrucción de toda forma de diálogo social entre los cubanos y la obstrucción de cualquier solución que implique romper estas normas opresivas.

TESTIMONIOS ACTUALES

Desde Holguín, Cuba. Octubre 11, 2025.

https://youtu.be/Wvuo7CCeuK4?si=0kam7fa1jX1eDI_x

“Mi nombre es Julio César Álvarez Marrero, vivo en la Provincia de Holguín, soy activista de derechos humanos desde 1995-1996, hace casi treinta años. En el 2002 me incorporo al Movimiento de Derechos Humanos Claridad, fundado en em Municipio de Holguín por el hermano Lorenzo García Rodríguez, quien ya es fallecido, ex preso político, encarcelado injustamente por haber diseñado y haber pedido ayuda a los hermanos para poder hacer este carnecito Por eso fue sancionado a un año de privación de libertad por el delito de “actividad económica ilícita”.

En el 2011, ya Lorenzo había salido al exilio, y se reestructura el movimiento y quedo yo como presidente de dicho movimiento. Durante varios años estuve frente a él, enfrentando al régimen, contra la dictadura. Siempre sufrimos persecución, acoso, detenciones, evitaban que nos reuniéramos, que nos asociáramos, que hiciéramos reuniones donde pudiéramos debatir nuestros temas, temas que eran pacíficos, que no se hablaba de armas, no se hablaba de nada (violento), se hablaba de la situación crítica que vivía la oposición y que vive el país.

En todo ese tiempo fui miembro también de la Alianza Democrática Oriental, fui miembro del Partido Republicano, después fui nombrado director de este partido. Y actualmente soy el coordinador de ACAL, Alianza Cubana de Acción por la Libertad, movimiento que en estos momentos encabezo.

Y con todos estos movimientos y estos partidos a los que he pertenecido durante estos treinta años, hemos sufrido detenciones, días detenido en una unidad de la policía por el libre derecho de reunirnos, asociarnos, de conversar entre hermanos sobre la actividad de los derechos humanos en Cuba.

En Cuba se viola el derecho a la asociación por (parte de) la dictadura, nos violan el derecho, el artículo 20 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, donde se habla, donde se le da (reconoce) el derecho al ser humano de reunirse. En Cuba eso es un delito. Te pueden encarcelar simplemente por reunirte y comentar sobre la situación de este país.”

Desde Guantánamo, Cuba. Octubre 11, 2025.

https://youtu.be/YPhlljwjFaQ?si=SXyxwr2vkvm1wV4F

Mi nombre es Rolando Rodríguez Lobaina, director de la Agencia de Prensa Independiente Palenque Visión, y Coordinador General de la Alianza Democrática Oriental. En los más de veinte años de lucha cívica, no recuerdo con exactitud la cantidad de veces que he sido detenido por sencillamente reunirme. En Cuba la reunión o la asamblea, cualquier actividad que este apartada a la agenda política o simplemente con una agenda crítica a la política imperante es un delito que está tipificado en las leyes penales. Todo lo que no vaya enmarcado en el carácter socialista de este proceso es ilegal. Por tanto, yo he sido detenido innumerables veces por reunirme. Y en este momento, en el momento en que se está viviendo en Cuba, eso está dicho por la policía política, tres personas disidentes, críticas, o periodistas, o actores de la sociedad civil independiente no pueden estar en una casa reunidos. Esto es actualmente. Es una política draconiana, que la dictadura persigue con esto es que la gente no funcione, y no coordine y no desarrolle ninguna propuesta de estrategias alternativas que busque defender sencillamente los derechos humanos.

Por otra parte, el tema de la asociación. Yo recuerdo cuando militaba en Jóvenes por la Democracia, las veces que fuimos al Ministerio de Justicia a inscribir la organización juvenil. Nunca hubo una respuesta, porque es que tampoco te permiten. Ellos dicen que es ilegal porque no estamos inscritos, no están reconocidos, pero es que no te aceptan, no te reconocen como una organización independiente. ¿Cuáles son las organizaciones independientes, las que ellos reconocen, mejor dicho, las que supuestamente son independientes, pero pertenecen al estado? Son los CDR (Comités de Defensa de la Revolución), las Milicias, la FMC (Federación de Mujeres Cubanas), que son las mismas organizaciones que ellos llenan panfletos de informes sobre, por ejemplo, los derechos de la infancia, estos mismos del CN Sex, que dirige Mariela Castro, y van a los eventos, van a la ONU, para decir que es la sociedad civil, que en Cuba sí respaldan determinadas propuestas, pero están alineadas al proceso comunista en Cuba. Por tanto, eso, que repito son entidades, son fuerzas de efecto paramilitares que funcionan para reprimir a los ciudadanos como yo, o como cualquier otro que tengan pensamientos distintos.

Por ejemplo, para hacer un allanamiento, del cual he sido objeto, un allanamiento en la morada, en la casa, en la vivienda, ¿quiénes son los actores que lleva la policía política a la casa como testigos? Precisamente, a miembros de los CDR, a personas que sean de los CDR o que sean de la Central de Trabajadores Cubanos, la CTC, que funcionan como testigos porque lo exige el Código Penal, pero los testigos son las mismas personas que funcionan a favor de la dictadura.

Entonces en Cuba, el proceso de reconocer la oposición, de hecho, no ha sido posible, incluso no para participar en elecciones, o postularse como un candidato para ser diputado. En este país donde ha habido propuestas diversas por parte de la sociedad civil emergente, ha habido propuestas, sin embargo, la persona cuando va y se inscribe, o te borran o sencillamente si lograran aceptarte como un candidato independiente, pues ese día la Seguridad del Estado te pone dos patrullas y no deja salir a la persona, además de la campaña de descrédito y de intimidación que ejercen en la comunidad para que no vayan a ejercer el derecho al voto.

Por tanto, no te reconocen como miembro de una organización porque eres ilegal, no la puedes fundar, y tampoco te puedes reunir porque, repito, una reunión implica una detención segura, multas y hasta cárcel. Son miles los ejemplos que en Cuba las personas han sido detenidas por simplemente estar en una casa. En el contexto complejo que está viviendo el país, tres personas no pueden estar reunidas en un hogar. Así es cómo se resume, y se ha resumido durante los años de dictadura, el tema del derecho a una asamblea, o el derecho a asociarse.”

Desde La Habana, Cuba. Octubre 14, 2025.

https://youtu.be/ymhqkU3fQbE?si=ldxSvCCVukzKXA5R

“Me llamo Mario Humberto Hernández Leiva, soy vicepresidente del Movimiento Opositores por una Nueva República. El presidente se llama José Díaz Silva. Yo llevo en la oposición diecisiete años. He sido encarcelado en cinco ocasiones.

Yo quisiera hablar sobre las reuniones, las asambleas. Aquí en Cuba reunirse es un delito. Yo me acuerdo de que nos hemos tratado de reunir un día y entonces en ese día a mi me han detenido y me han dado golpizas, donde he sido detenido, y he sido llevado a estaciones de policía y se me ha amenazado hasta con muerte.

Me acuerdo un día que fui a casa de José Díaz Silva, que nos íbamos a reunir, y ese día me hincharon los ojos a piñazos. Otro día, de tantos días, nos fuimos a reunir a Guanabacoa, donde allí me estaba esperando la Seguridad del Estado, y me detienen, y me llevan a 40 kilómetros fuera de La Habana, y me sueltan fuera de la Ocho Vías, y tuve que dormir fuera de la Provincia de La Habana.

Sobre las organizaciones que existen en Cuba, el gobierno cubano utiliza la Federación de Mujeres Cubanas, la UJC (Unión de Jóvenes Comunistas), la CTC, varias organizaciones, esas organizaciones son de ellos mismos. Esas organizaciones ellos las utilizan para llevarlas a eventos internacionales como la ONU para representar al pueblo de Cuba, y esas organizaciones no representan al pueblo de Cuba porque son organizaciones de ellos mismos. Ellos las utilizan para hacerle actos de repudio a los opositores, a los activistas de derechos humanos. Todas esas cosas se hacen en mi país, Cuba.

Sobre la legalización de partidos opositores en Cuba, eso no existe. El presidente del Movimiento de nosotros ha ido a legalizar el movimiento de nosotros y nunca se le ha dado respuesta. Igual que en las golpizas que nos han dado. A mi un día, me acuerdo de que me dieron una golpiza quince policías y me dejaron tirado en una autopista, casi muerto, donde fuimos a hacer una denuncia a Fiscalía General y nunca se nos dio respuesta. Es decir que, no hay seriedad en las jurisdicciones cubanas, no hay seriedad en nada respecto a los activistas de derechos humanos.”

RECOMENDACIONES

  1. Exigir al gobierno cubano que ratifique el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
  2. Exigir al gobierno cubano que respete el Artículo 20 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, firmada por el Estado cubano en 1948.
  3. Convocar un foro paralelo sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación en Cuba durante el 145.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, para que grupos independientes de la sociedad civil, tanto dentro como fuera de Cuba, puedan presentar sus testimonios.