Declaración del Centro por una Cuba Libre sobre la situación de Venezuela

Declaración sobre la situación de Venezuela

Los venezolanos está en medio de una crisis existencial reclamando su democracia y la salvación de su país. La comunidad internacional y los ciudadanos venezolanos están enfocados en el dictador venezolano Nicolás Maduro, y los militares que lo apoyan. Fuera de la conversación se ha dejado el papel que la dictadura cubana está jugando para apuntalar la dictadura venezolana.
Desde 1959, el régimen de Castro buscó derrocar la social democracia venezolana e instituir una dictadura comunista. En 1963, el líder comunista cubano Blas Roca dijo en voz alta que cuando los comunistas obtuvieran el control total y “se hicieran dueños de las grandes riquezas de petróleo, el aluminio y todo lo que su tierra posee, entonces arderá toda la América.”
En lo que fallaron los hermanos Castro a través de las guerrillas promovidas en Venezuela en la década de 1960, y el Teniente Coronel Hugo Chavez con su fallido golpe militar de 1992, eventualmente fue logrado en 1998 a través de las urnas.
Desde el 2000, Venezuela comenzó a enviar 55,000 barriles de petróleo diarios a Cuba, como intercambio por los médicos, militares, y oficiales de inteligencia que han ayudado a Hugo Chávez y a su sucesor Nicolás Maduro a desmantelar la democracia venezolana, crear un estado policial, y permanecer en el poder.
Esto significa que los oficiales de inteligencia cubanos supervisan la tortura de disidentes venezolanos. Hay casos documentados donde oficiales cubanos llevaron adelante y en persona la tortura.
El ex ministro de Relaciones Exteriores de México Jorge Castañeda Gutman lo reconoce al decir que las “Fuerzas Armadas venezolanas no son enteramente venezolanas; son parcialmente cubanas, y son los cubanos los que supervisan todo”. También observa, en lo que solamente se podría describir como un intento de atenuar, que “el único gobierno que verdaderamente tiene influencia sobre Maduro es el de La Habana.”
Sin embargo, Castañeda Gutman sugiere una política que ha fracasado en el pasado. Pide que Estados Unidos negocie la normalización total y el levantamiento de las sanciones a cambio de que se produzca una transición en la que “parte de la cooperación de Venezuela con Cuba continúe”.
En el 2015, el Secretario de Estado John Kerry informó que “Estados Unidos y Cuba están hablando de formas de resolver la crisis venezolana”. Luego, Maduro ganó más tiempo en el poder y la crisis se profundizó.
En 2020, el ex Secretario Kerry dijo: “Es justo decir que todos comparten un poco de decepción por la dirección que eligió tomar el gobierno de Cuba” después de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y agregó que “Cuba pareció endurecerse después de que se dieron los pasos iniciales”. Esto es un eufemismo.
Castañeda argumenta que la crisis económica en Cuba presenta una oportunidad, pero no menciona que Mexico suministró al menos 2,8 millones de barriles de petróleo a Cuba en el 2023. Los rusos y los chinos también apuntalan a La Habana, y tienen intereses en mantener a Maduro en el poder.
Pedirle a la dictadura cubana que ayude en el caso de Venezuela es como pedirle a Jack el Destripador que ayude a ponerle fin a la violencia de armas blancas en Londres. La Habana es un obstáculo para la libertad de Venezuela y no una solución.
¿Qué hacer ante esta realidad?
  • Participar en una iniciativa diplomática pública para denunciar el papel de La Habana en la crisis de Venezuela.
  • Restablecer y fortalecer las sanciones preexistentes tanto contra Cuba como contra Venezuela, y aplicar sanciones específicas a los opresores del régimen, así como a aquellos en la cadena de mando que ordenan la represión contra los venezolanos.
  • Respaldar los esfuerzos para aplicar sanciones multilaterales contra el régimen de Maduro y otros regímenes que ejercen la represión en Venezuela.
Cualquier esfuerzo para involucrar a Cuba en la resolución de la crisis en Venezuela no solamente es erróneo, sino que está condenado al fracaso. A la dictadura cubana le conviene que Maduro siga al frente de Venezuela.