“El desprecio de Cuba por los derechos humanos” Por Logan M. Williams
Center for Free Cuba Cuba’s Contempt for Human Rights By Logan M. Williams

El desprecio de Cuba por los derechos humanos

Por Logan M. Williams

La doctora Rana Siu Inboden, de la Fundación Nacional para la Democracia, ha publicado un informe titulado “Defender el sistema mundial de derechos humanos del asalto autoritario: cómo las democracias pueden retomar la iniciativa” el 5 de julio de 2023. Tanto en el informe publicado como en la conferencia que la NED celebró para debatirlo, Inboden dejó claro que Cuba se encuentra a la vanguardia del asalto autoritario contra el orden mundial centrado en los derechos humanos Este informe afirma que Cuba ha sido el núcleo y uno de los principales organizadores de la coalición de naciones dedicadas a la devaluación, y eventual destrucción, de las instituciones multilaterales de derechos humanos. Esta coalición también incluye a infractores habituales de los derechos humanos como: China, Rusia, Pakistán, Bielorrusia, Corea del Norte e Irán.

Este informe es premonitorio, ya que diversas partes interesadas en Estados Unidos presionan para que haya una mayor cooperación con Cuba, haciendo la vista gorda ante la difícil situación del pueblo cubano. Los que viven en la isla no se sorprenderían por las revelaciones del informe, que Cuba y esta coalición están dispuestos a permitir “graves violaciones de los derechos humanos”, y que el régimen cubano activamente “astilla la universalidad de los derechos humanos” mientras resiste cualquier intento de imponer una “verdadera rendición de cuentas.”

El pueblo cubano, tanto los que viven actualmente en la isla como los miembros de la numerosa diáspora cubana, lleva décadas luchando por conseguir cierta dignidad humana y el respeto de sus derechos naturales. En los últimos años han seguido surgiendo protestas por una Cuba libre en toda la isla, la última protesta antigubernamental de activistas de derechos humanos en Caimanera. El gobierno cubano respondió a estas protestas con represión y violencia brutales, encarcelamiento y tortura de activistas y promulgación de leyes que restringen gravemente (y prácticamente prohíben) muchas formas de libertad de expresión. Esto es habitual en el régimen cubano, que en el pasado ha sometió a disidentes cubanos a terapia de electrochoque (lo que equivale a tortura), en un intento de “curar” a estos disidentes del libre pensamiento.

El número de cubanos ilegal e injustamente confinado, en positivamente las prisiones políticas medievales, es cada vez mayor. La dictadura sigue imponiendo penas de prisión draconianas sobre activistas políticos y de derechos humanos, en un intento de aplastar el espíritu liberal del pueblo cubano, incluidos los que son sólo niños.

Además, el 9 de junio de 23 la Organización de Estados Americanos (OEA) publicó un informe que implicaba al gobierno cubano en la muerte de Oswaldo Payá, en 2010, que era el principal activista de derechos humanos y crítico con el régimen de Cuba. Ese día, el gobierno cubano también asesinó a Harold Cepero, otro activista que iba en el mismo vehículo que Oswaldo Payá. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos declaró: “En vista de lo anterior, la Comisión considera que existen pruebas serias y suficientes para concluir que agentes del Estado participaron en la muerte de los señores Payá y Cepero.” Además, como se detalla en el informe de la OEA, el El comportamiento del régimen cubano hacia Oswaldo Payá durante su vida como activista, y hacia su familia después de su muerte, sólo podría caracterizarse como acoso: un intento por parte de un gobierno hostil de aterrorizar al movimiento liberal de oposición que pedía reformas. El mundo ahora sabe la verdad, los déspotas cubanos asesinaron a Oswaldo Payá y trató de ocultarlo.

Es una falta de respeto a la memoria de los presos políticos que languidecen en cárceles con condiciones que equivalen a la tortura, y a los que han muerto a manos de los déspotas cubanos, adular a este régimen bárbaro. Aquellos elementos en Estados Unidos que están fomentando un nuevo compromiso con la Cuba totalitaria, se empapan las manos con la sangre del inocente pueblo cubano, y deben rendir cuentas. En lugar de renegar de la promesa de Estados Unidos, de representar la causa del liberalismo y la libertad en todo el mundo, debemos mantenernos firmes con el pueblo cubano en la lucha por su liberación nacional de la tiranía.