“ESTE DÍA EN LA HISTORIA CUBANA – Colapso de la Danza de los Millones”

ESTE DÍA EN LA HISTORIA CUBANA

“Colapso de la danza de los millones”

Cuba y el azúcar han estado unidos de manera inseparable en la historia. Hay un viejo dicho que sintetiza esta relación: “Sin azúcar no hay país”. La economía cubana dependía radicalmente de las fluctuaciones del precio del azúcar en el mercado, con profundas implicaciones para el bienestar financiero de los cubanos. Esta estrecha relación se vio notablemente reforzada por el auge y la caída de la volatilidad del mercado de 1920.

En noviembre de 1920, después de seis años de prosperidad sin precedentes en los que Cuba se convirtió en el mayor productor de azúcar del mundo, la demanda y el precio disminuyeron rápidamente a medida que los campos y fábricas de azúcar de remolacha de Europa se recuperaban de la devastación de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Se acabó “La Danza de los Millones” en Cuba. Para la industria azucarera fue una catástrofe.

En julio de 1914, un mes antes del estallido de la guerra en Europa, el precio del azúcar estaba a 1,93 centavos la libra. En agosto subió a 3,66 centavos por libra. Además, la demanda del mercado de azúcar cubano aumentó a medida que las regiones productoras de remolacha azucarera de Europa sufrieron los escombros de los campos de batalla y los campesinos se unieron a la guerra.

Como resultado, la industria azucarera cubana floreció. Un año después (1915), la producción alcanzó más de 2.600.000 toneladas y aumentó su participación en la producción mundial del 2,7% en 1900 al 15,4% en 1915. También dominó el mercado del azúcar estadounidense. Además, Inglaterra recurrió a Cuba para satisfacer sus necesidades de azúcar. Durante la guerra, Inglaterra compró a Cuba 2.500.000 toneladas de azúcar. Para controlar el aumento de los precios, las potencias aliadas crearon la “Junta de Igualación del Azúcar” fijando el precio en 4,6 centavos por libra de azúcar en bruto. (Este control de precios terminó en 1920)

Con una creciente demanda de azúcar, el futuro económico de Cuba parecía más brillante que nunca. Con la perspectiva de obtener excelentes ganancias, el capital estadounidense voló a Cuba para comprar tierras para campos de caña y construir “centrales” nuevas y más grandes. Durante los años de la guerra se construyeron 25 modernos ingenios, lo que convirtió a Cuba en el emporio azucarero del mundo.

La sociedad cubana quedó deslumbrada por la prosperidad económica de los años dorados del azúcar. Más de 50.000 “colonos” se encontraban entre los cubanos que ampliaron sus tierras, pagaron viejas deudas, hicieron alarde de su riqueza y vivieron la buena vida del éxito financiero. Cuba estaba experimentando una extraordinaria bonanza económica.

La industria de la construcción también estaba prosperando, con casas elegantes construidas en los elegantes suburbios de Vedado y Miramar en La Habana. Los cubanos adinerados recrearon los estilos arquitectónicos gótico, renacentista italiano y clásico francés. El suburbio de Country Club tenía hermosas mansiones.

Se ignoraron los estrictos procedimientos bancarios. Muchos préstamos enormes quedaron sin garantía. Entre los empresarios más destacados se encontraba José López Rodríguez, conocido como “El Gallego Pote”, un conocido desarrollador de Miramar, a quien se le otorgaron millones de préstamos sin garantía.

Hugh Thomas escribió: “El resto de 1920 transcurrió, día tras día, en una atmósfera de ensueño, que recordaba más a una comedia cinematográfica que a la vida real”. El 28 de junio de 1920, el Wall Street Journal escribió: “El Paseo del Prado estaba repleto de coches como la Quinta Avenida de Nueva York”. El impacto de la bonanza azucarera se sintió en toda la isla.

Sin control de precios, los préstamos flexibles de los bancos estimularon la especulación. El 20 de mayo de 1920, el precio del azúcar alcanzó los 22,5 centavos la libra y luego, abruptamente, como un relámpago inesperado, se desplomó. El 18 de noviembre, el precio alcanzó los 4 ¾ centavos por libra. (El desplome de los precios había tardado 7 meses). En diciembre había caído a menos de 3 centavos por libra.

Muchos propietarios de ingenios, colonos y especuladores azucareros que se habían endeudado con la venta de la siguiente zafra no pudieron cumplir con sus obligaciones bancarias. A su vez, los bancos que se habían apartado de los sólidos procedimientos crediticios ahora no pudieron cobrar sus préstamos y se declararon insolventes. Temiendo lo peor, la gente se apresuró a sacar sus ahorros. Se produjo una corrida bancaria y el pánico se apoderó del devastado sistema financiero cubano.

Fue una catástrofe económica. En el verano de 1921, 20 bancos habían quebrado. Algunos banqueros y especuladores del azúcar huyeron de la isla; otros como Pote Rodríguez se ahorcaron. Los bancos de propiedad cubana fueron los más afectados, mientras que los bancos extranjeros, con sus sólidas reservas monetarias, pudieron capear la tormenta.

Afortunadamente para el pueblo cubano, el mercado estadounidense del azúcar aumentó y el precio se estabilizó alrededor de 3,75 centavos por libra, que era más alto que el precio promedio entre 1885 y 1914. Al final, la “Danza de los Millones” creó un legado de hermosa ciudad que contribuyó al mágico esplendor de La Habana.

*Pedro Roig es Director Ejecutivo del Instituto de Estudios Cubanos. Roig es un abogado e historiador que ha escrito varios libros, incluido Muerte de un sueño: una historia de Cuba. Es un veterano de la Brigada 2506.