“ESTE DÍA EN LA HISTORIA CUBANA – La Revolución Socialdemócrata Grau-Guiteras”

ESTE DÍA EN LA HISTORIA CUBANA
La revolución socialdemócrata Grau-Guiteras

El 9 de septiembre de 1933, la “Pentarquía” fue destituida por la inesperada alianza estudiantes-sargentos, que se forjó el 4 de septiembre, en la Base Militar de Columbia, tras la caída del dictador Gerardo Machado. La “Pentarquía” duró menos de 120 horas en el poder. Al día siguiente (10 de septiembre) Ramón Grau San Martín fue designado Presidente por la alianza revolucionaria. Tres días antes, el sargento Fulgencio Batista había sido ascendido al grado de coronel y jefe del ejército.

La revuelta de estudiantes y sargentos se había convertido en una revolución y, en toda la isla, había gran incertidumbre y miedo, pero para los jóvenes líderes estudiantiles energizados por un sentimiento nacionalista omnipresente, éste era el momento de redimir los sueños rotos de la Guerra de la Independencia. Fue Sergio Carbó, brillante periodista, quien mejor definió la percepción de los estudiantes sobre aquel momento histórico: “La República alcanzó la mayoría de edad y con gritos de alegría se escapó de la Embajada de Estados Unidos”. Era evidente que los estudiantes idealistas y los soldados desconcertados se habían alejado de la tutela estadounidense y, en el proceso, avergonzaron al embajador estadounidense Benjamin Summer Welles. Sin embargo, había dos fuerzas terribles de las que no podían escapar: la depresión económica y la sangrienta lucha de las facciones políticas. Cuando el ejército y la policía se retiraron a sus cuarteles, el orden público se quebró y grupos violentos salieron a las calles. En Central Mabay, cerca de Bayamo, los huelguistas tomaron el control de los ingenios azucareros durante varias semanas”. En medio de este vacío de poder y confusión política, el periódico El Mundo planteó la pregunta obvia: “¿Quién gobierna Cuba?” Con orgullo ilimitado y emociones exaltadas, los jóvenes cubanos habían marchado directamente hacia la agitación política de una revolución nacionalista.

Con el grito “Cuba para los cubanos” los soldados y estudiantes dieron a la presidencia de Grau el apoyo y el impulso necesarios para promulgar las Leyes de reformas políticas y sociales. Antonio Guiteras y Holmes, un socialdemócrata nacido en Filadelfia, fue nombrado Ministro del Interior y se convirtió en el héroe popular de la revolución y líder del ala radical del gobierno de Grau. Guiteras era hijo de un cubano que era profesor de francés y de madre puritana americana. La familia se mudó de Filadelfia a Pinar del Río cuando él tenía siete años. Asistió a la Universidad de La Habana, ingresó a la Dirección de Estudiantes de 1927 y obtuvo el título de farmacéutico.

Guiteras fue un hombre de acción reflexivo y lacónico. Era un socialdemócrata anticomunista, con fuertes ideales nacionalistas. Guiteras escribió pocos artículos pero lideró la implementación de los decretos radicales de la revolución.

Para los comunistas, Antonio Guiteras era un demagogo peligroso. Sobre este tema, el historiador Hugh Thomas escribió: “A diferencia de muchos de sus camaradas, él nunca había sido comunista, ni siquiera miembro del ‘comunizante’ ala izquierda estudiantil”. El hecho es que la velocidad y profundidad de los cambios sociales, políticos y económicos liderados por Guiteras fueron simplemente impresionantes. Un día después de que Grau fuera nombrado presidente, la Coalición Revolucionaria anunció la derogación de la Enmienda Platt. Diez días después, se estableció una jornada máxima de trabajo de ocho horas; redujo las tarifas de servicios públicos en un 40 por ciento; disolvió todos los partidos políticos que habían apoyado a Machado; creó el Departamento de Trabajo; dio a las mujeres el derecho al voto; y proporcionó autonomía a la Universidad.

La lucha de Guitera por la justicia social culminó con la promulgación del “Decreto Laboral de Nacionalización” por el cual el 50 por ciento de todos los empleados en la isla debían ser nativos cubanos, con excepción de los técnicos y gerentes que no podían ser sustituidos por cubanos. A pesar de los denodados esfuerzos del régimen de Castro por fabricar un perfil comunista sobre Antonio Guiteras, la evidencia es directa y clara como el cristal. Guiteras era un socialdemócrata no marxista que luchó por los derechos de los trabajadores y las libertades individuales dentro de un sistema económico de mercado.

* Pedro Roig es Director Ejecutivo del Instituto de Estudios Cubanos. Roig es un abogado e historiador que ha escrito varios libros, entre ellos La muerte de un sueño: una historia de Cuba. Es un veterano de la Brigada 2506.