
La dictadura cubana sigue recurriendo al terrorismo de Estado para mantener su régimen antidemocrático en el poder, y hoy continúa legitimando la violencia política para perseguir objetivos políticos en el exterior, en América, Europa y Medio Oriente.
El Centro de Estudios, Formación y Análisis Social (Ceus-Cefas), en colaboración con el Centro por una Cuba Libre y la Asociación Española Cuba en Transición, publicó en abril de 2025 el informe “Las Múltiples Caras del Terrorismo en Cuba”, que describe con crudeza la trayectoria ideológica y el terror como método promovido inicialmente dentro de la isla para tomar el poder y, desde allí, exportado al mundo para imponer su modelo en otros lugares, como Nicaragua y Venezuela. Este informe sitúa en un contexto histórico e internacional el proyecto terrorista de ETA que causó la muerte de numerosos españoles durante varias décadas y que, hace 40 años, se cobró la vida de dos inocentes. [ Consulta el informe completo ]
Uno de los autores de este nuevo informe, Matías Jove, en una entrevista publicada en YouTube el 23 de mayo de 2025 lo presentó.
Historia reciente para jóvenes y desmemoriados
Así que, ahora, cuando ETA ya no mata, que a nadie le sorprenda que el PSOE de Pedro Sánchez gobierne con el apoyo de Bildu y hasta le haya entregado en bandeja de plata la alcaldía de Pamplona. ¡Nada hay nuevo bajo el sol!
En 1985, hace ahora 40 años, ETA asesinó a tres personas en Pamplona. José María Izquierdo, teniente de la Policía Nacional, estaba llamada a ser la cuarta, pero el kilo y medio de Goma 2 que el 7 de mayo explosionó en su coche, le seccionó las dos piernas y el brazo derecho y desde entonces tanto a él –que declaró: «no se puede vivir con odio, solo queremos justicia»– como a su familia, se les puede ver paseando por la ciudad con una sonrisa en sus labios, dando a todos una gran lección de discreción, de saber perdonar y de mirar hacia adelante en la vida.
El día 30 de ese mismo mes, como concejal del Ayuntamiento de Pamplona, asistía a la sesión plenaria cuando, a eso de las 21:30 horas, escuchamos una fuerte detonación que hizo retumbar las sólidas paredes de la Casa Consistorial. Los corporativos nos cruzamos miradas de asombro, pero el pleno continuó como si nada hubiese sucedido. Minutos después, a través del boca a boca, nos fuimos enterando de los detalles del atentado.
Eran las nueve de la noche cuando, en la Comandancia de la Policía Nacional, se había recibido una llamada comunicando que, en la Bajada de Javier, una perpendicular de la famosa calle de la Estafeta, un drogadicto que portaba un cuchillo estaba asustando a los viandantes. Hasta allí se desplazaron dos coches patrulla y, antes de que estos llegaran, una mujer embarazada depositó una bolsa negra en el portal del número 16 en el momento en el que un niño de 14 años, Alfredo Aguirre Belascoain, alumno de Jesuitas, que era conocido con los cariñosos apelativos de ‘Godo’ o ‘Guindi’, llegaba al portal de su casa, el Nº 13, casi enfrente del 16, donde dejó su bicicleta y se dirigió al 16 donde sus padres estaban en casa de unos amigos. En el momento en el que tocaba el timbre del piso explosionaron los tres kilos de Goma 2 que contenía la bolsa. Su cuerpo quedó suspendido en el aire para desplomarse después en el suelo, desfigurado y cubierto de sangre. Cerca de él yacía, también, el policía nacional Francisco Miguel Sánchez.
A pesar de que a pocos metros de donde nos encontrábamos habían sido asesinadas dos personas, el pleno no sólo no se suspendió, sino que debatió un asunto fuera del orden del día y «siendo las veintidós horas», como señala el acta, se levantó la sesión sin que en ella se aprobara ninguna declaración de condena por el atentado. A continuación, estaba organizada una cena para celebrar el segundo aniversario de la toma de posesión de la Corporación, por lo que me dirigí al alcalde y le pedí que la suspendiera en señal de luto. Su respuesta fue tajante: «No. Porque la vida tiene que seguir».
Y mientras ellos se iban al restaurante, me acerqué al lugar del atentado en donde, entre el humo y las luces de los coches de policía y sanitarios, contemplé una escena dantesca.
Al día siguiente asistí al funeral del policía nacional. Al llegar a la iglesia coincidí en la puerta con el general Juan Atarés Peña, con él entré al templo y juntos estuvimos sentados en el mismo banco. Cuando acabó la ceremonia alguien despidió al ministro del Interior, José Barrionuevo, con un grito de: ¡Hasta el próximo muerto! Sin que yo pudiera imaginar que la que iba a ser la siguiente víctima mortal de ETA en Pamplona la tenía tan cerca de mí pues, unos meses después, el 23 de diciembre, víspera de Nochebuena, Juan Atarés caía abatido de tres tiros, por la espalda y a bocajarro, en la vuelta del Castillo, a escasos metros de su domicilio. Minutos después, su esposa, María Luisa Ayuso, ante el cadáver del general, que yacía sobre un suelo alfombrado de hojas, perdonó a sus asesinos. Atarés fue enterrado la mañana del día de Nochebuena y aquella noche, como declaró su viuda, «el Niño Jesús nació especialmente en nuestra casa».
Tampoco en esa ocasión el Ayuntamiento condenó su atentado. No hubo minuto de silencio ni pleno extraordinario para debatir lo sucedido. Como tampoco se había inmutado la Corporación aquella fría mañana del 7 de mayo en la que José María Izquierdo quedó terriblemente mutilado. Entonces, el Pleno municipal fue tan mezquino que ni tan siquiera felicitó a un sargento de la Policía Municipal que, en un alarde de eficacia y con tres cinturones de otros tantos viandantes, consiguió cortarle en gran medida el flujo de sangre, salvándole así la vida.
Cualquiera que lea todo esto pensará que estos hechos ocurrieron hace mucho tiempo, pero tan sólo han pasado 40 años. Esto sucedió con el PSOE de Felipe González, en unos años en los que en el Ayuntamiento de Pamplona se alardeaba de que la «mayoría natural» la conformaban PSOE y Herri Batasuna (brazo político de la sanguinaria ETA), que sumaban 15 votos. Por eso, aunque los concejales de UPN y Coalición Popular (11) presentábamos sistemáticamente mociones de condena por los atentados, estas eran rechazadas con el rodillo de PSOE, HB y PNV (16). Así que, ahora, cuando ETA ya no mata, que a nadie le sorprenda que el PSOE de Pedro Sánchez gobierne con el apoyo de Bildu y hasta le haya entregado en bandeja de plata la alcaldía de Pamplona. ¡Nada hay nuevo bajo el sol!
- José Ignacio Palacios Zuasti fue senador por Navarra
“No es posible saber si Cuba patrocina el terrorismo o el terrorismo se ha adueñado de Cuba”
“La relación del régimen cubano con el terrorismo no es coyuntural, es estructural”, sentencia el director de Cuba en Transición, Matías Jové.
Por Yesica Sanchez
El castrismo se ha apoyado en el terrorismo para mantenerse en el poder durante más de seis décadas en Cuba. Así lo demuestra un detallado informe del Centro de Estudios Universitarios CEU-CEFAS, titulado ‘Las múltiples caras del terrorismo en Cuba’, que ahonda en esa conexión entre la dictadura y el terror a lo largo de los años. El trabajo ha sido realizado por Matías Jové, director ejecutivo de la Asociación Española Cuba en Transición, y John Suárez, su homólogo en el Centro por una Cuba Libre. El prólogo es de María San Gil, un referente de la lucha antiterrorista en España.
La relación de la dictadura comunista con el terrorismo es tan antigua como su alabada revolución. Ya en 1959, el castrismo recurrió a la violencia para instaurar un régimen que le permitiera perpetuarse en el poder sine die (como ha hecho). Para ello, ha mantenido y fortalecido sus conexiones con estos grupos criminales, de ETA a Hezbolá, pasando por Hamás.
“La relación del régimen cubano con el terrorismo no es coyuntural, es estructural”, asevera Matías Jové en declaraciones a Libertad Digital. “Estuvo en los orígenes de la revolución, en su desarrollo y continúa siendo fundamental en su supervivencia”, añade. “Hoy no es posible saber si Cuba patrocina el terrorismo o el terrorismo se ha adueñado de Cuba. Seguir financiándolo es literalmente suicida”, sentencia.
– Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/internacional/latinoamerica/2025-05-15/no-es-posible-saber-si-cuba-patrocina-el-terrorismo-o-el-terrorismo-se-ha-aduenado-de-cuba-72547Al propio Fidel Castro se le vinculó con al menos tres asesinatos en sus tiempos de juventud. Delitos por los que nunca fue condenado, por falta de pruebas, recuerda el informe. Nunca tuvo reparos en hacer uso de la violencia para conseguir sus objetivos, como se constató con su ascenso al poder a golpe de asalto. El del Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953 (que después dio origen al Movimiento 26 de Julio), fue la chispa que encendió una llama que los castristas no permiten que se apague.Con aquella acción armada, los de Fidel no lograron derrocar a Fulgencio Batista (que instauró una dictadura militar en 1952). Pero fue el germen de una revolución que —dicho sea de paso— nunca trajo a los cubanos el paraíso prometido. No hay más que ver la situación que tiene el país caribeño más de 60 años después: hambre, miseria, represión, presos políticos, torturas, crisis energética y más violencia. No ha habido paz para el pueblo cubano.
El estallido de la revolución
El 8 de noviembre de 1957, explotaron cien artefactos a la vez en la capital del país. Y —en los años siguientes— se recrudeció la guerra de guerrillas en Sierra Maestra y se ejecutaron secuestros de varios aviones para incorporarlos a las Fuerzas Aéreas Revolucionarias. Con el triunfo de la revolución —el 1 de enero de 1959— Fidel Castro despegó políticamente y reforzó su agenda internacional para exportar su ‘método’ al resto del continente. Con este fin, recuerda el mencionado informe, el dictador creó el Directorio de Liberación Nacional.
“Cuba patrocinaba actos de terrorismo callejero en Venezuela, desembarcos de las guerrillas en Panamá y República Dominicana, y suministraba armas al grupo terrorista argelino Frente de Liberación Nacional”, señala. “En noviembre de 1962, Estados Unidos expulsó a dos diplomáticos cubanos, Elsa Montera Maldonado y José Gómez Abad. Ambos estaban planificando un atentado terrorista para detonar 500 kilos de explosivos en grandes superficies de Estados Unidos y la Grand Central Terminal de Manhattan el finde semana de Acción de Gracias”.- Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/internacional/latinoamerica/2025-05-15/no-es-posible-saber-si-cuba-patrocina-el-terrorismo-o-el-terrorismo-se-ha-aduenado-de-cuba-725
Un ejército poderoso
“En 1966, Fidel Castro logra reunir a más de 500 líderes de África, Asia y América en la Primera Conferencia Tricontinental y en su discurso defendió públicamente que las armas eran el camino para alcanzar el poder”, añade. Cuba se sirvió de la alianza con la Unión Soviética para fortalecer su aparato militar y exportar sus fórmulas terroristas. “El ejército cubano llegó a ser el noveno más poderoso del mundo”, recuerda, “sólo en África, contaba con la presencia de 70.000 hombres”.
“Cuba proporcionó ayuda militar a Argelia, Iraq, Libia, Siria, Granada y Nicaragua” e incluso “se constató la presencia de militares cubanos bajo la bandera siria en la Guerra de Yom Kippur“. Es en este momento cuando se fortalece la colaboración del régimen caribeño con organizaciones terroristas palestinas, apoyando al régimen de Al-Fatah.
Refugio de terroristas
Cuba sólo ha sido un paraíso para los terroristas, que han encontrado en la isla caribeña un lugar de refugio y evasión de la justicia. Como explica el informe realizado por Jové y Suárez, el gobierno francés expulsó en 1975 a tres diplomáticos cubanos por su colaboración con uno de los criminales más buscados del mundo en aquel momento: el venezolano Ilich Ramírez, alias ‘Carlos el Chacal’, condenado a cadena perpetua por el asesinato de tres agentes galos aquel año.
Cabe recordar que éste perteneció al grupo terrorista del Frente Popular para la Liberación de Palestina, fue considerado por Hugo Chávez como “un continuador de las más grandes luchas” y colaboró estrechamente con ETA, que también encontró en Cuba el lugar perfecto en el que establecer un entramado empresarial con el que poder financiar a la banda y dar cobertura a los etarras que necesitan huir para eludir la acción de la policía o la justicia.
El narcotráfico como pilar del régimen
Tras la caída del Muro de Berlín, señalan los autores, Cuba no sólo mantiene sus vínculos con el terrorismo y el narcotráfico sino que los convirtió en pilares de la viabilidad del régimen. La relación de Cuba con los cárteles de la droga quedan documentados —por ejemplo—en un informe de la CIA desclasificado en 1989 que contenía información sobre la colaboración de oficiales de alto rango con destacados traficantes, como Carlos Lehder y Jaime Guillot, así como el uso de rutas aéreas, puertos y vías marítimas, el lavado de dinero y las conexiones con otros gobiernos.
Según las pruebas presentadas por el Departamento de Estado, la DEA y el Estado de Florida, desde principios de la década de los ochenta, la dictadura habría establecido una red conjunta entre Cuba, las guerrillas y el narcotráfico para facilitar el envío de drogas a Estados Unidos y al mismo tiempo abastecer de armas a la guerrilla colombiana. En el juicio del general panameño Noriega, que fue condenado en 1993 por narcotráfico en Estados Unidos, el propio Fidel Castro aparece como mediador con el Cartel de Medellín y la incautación de un laboratorio de cocaína en el país.
“En la década de los 90, Cuba jugó un papel central en el establecimiento de toda una red de narcotráfico en Venezuela”, recoge el informe. “Desde el ascenso al poder de Hugo Chávez, La Habana tiene un papel muy importante de injerencia en Venezuela, tanto que en 2007 propone una confederación de dos países en uno y se incluye esa opción en el referéndum constitucional rechazado ese año por los venezolanos”, recuerda. “En este contexto de vinculación con el narcotráfico, las conexiones de Cuba con terrorismo no han cesado. Más bien, se han expandido alcanzando una dimensión global”, aseveran los autores del trabajo. Podríamos estar hablando del “mayor conglomerado de crimen organizado trasnacional que jamás haya existido”.
Las múltiples caras del terrorismo en Cuba

La dictadura cubana ha recurrido a la violencia política y al terrorismo desde sus inicios. Con el tiempo, la intensidad y manifestaciones del terror han ido cambiando e integrándose en estrategias más complejas. Sin embargo, el régimen nunca ha pedido perdón, nunca ha dejado de amparar a sus autores y siempre ha cooperado en legitimarlo internacionalmente.
El castrismo en Cuba recurrió al terror y a la violencia para instaurar su dictadura en 1959 y ha seguido teniendo conexiones con actos criminales o violentos para mantener su régimen antidemocrático a lo largo de más de 60 años. Fidel Castro aparece vinculado con la violencia política desde su juventud. La prensa de aquellos años lo relaciona con, al menos, tres asesinatos, aunque nunca pudo ser condenado por falta de pruebas. Pero en la década de 1950 fue cuando se constató que la Revolución naciente iba a utilizar el terrorismo como su principal arma para llegar al poder.
El terrorismo en Cuba empezó siendo un arma de guerra para llegar al poder, pero después de transformó en una herramienta política, que ha ayudado al régimen a tejer su red comunista en el mundo. El objetivo de Fidel Castro era exportar la Revolución al mundo, sus métodos y su agenda, y tras la desintegración de la URSS se propuso ser el bastión del marxismo/comunismo en el mundo. Ese objetivo lo persigue todavía el régimen y ha encontrado en los grupos terroristas un aliado contra Occidente, lo que define como «imperialismo» y los valores que el mundo democrático representa. Esta agenda invita a una reflexión sobre la relación y la respuesta que se debe dar, sobre todo desde la Unión Europea, a un régimen como el cubano, al que Estados Unidos sí reconoce como un país que patrocina el terrorismo.
Cubanet, 26 de septiembre de 2022
stro se resistía a respaldar una resolución de condena a ETA. El 30 de diciembre del 2006, una furgoneta bomba colocada por ETA explotó en el aparcamiento de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas en España, matando a dos personas e hiriendo a 52.
Castro creó una internacional terrorista. La Conferencia Tricontinental celebrada en La Habana del 3 al 16 de enero de 1966 y la creación de la Organización para la Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAL) buscaron apoyar a los grupos terroristas a nivel mundial. “Castro dijo que ‘las balas, no las papeletas’ eran la forma de llegar al poder”. Sostuvo que “existían condiciones para una lucha armada revolucionaria”.
Ilich Ramírez Sánchez (17 años) asistió a la Conferencia. Luego pasó el verano en el Campamento Matanzas, una escuela de guerra de guerrillas dirigida por la DGI cubana. Después de varios ataques terroristas, eligió el alias “Carlos”. Francia expulsó a tres altos diplomáticos cubanos el 10 de julio de 1975 por ser “visitantes constantes” del escondite parisino de Carlos.
El grupo terrorista puertorriqueño Fuerzas Armadas de Liberación Nacional llevó a cabo más de 130 atentados. Es responsable de la explosión de 1975 en Fraunces Tavern, que mató a cuatro e hirió a otros 44; una ola de bombardeos en la ciudad de Nueva York en agosto de 1977 que mató a una persona, hirió a seis y obligó a evacuar a 100.000 trabajadores de oficina; y de la mutilación de cuatro policías.
FALN se inició a mediados de la década de 1960 y recibió capacitación avanzada en Cuba. Samuel T. Frances en su ensayo de 1979 Latin American Terrorism: The Cuban Connection, publicado por The Heritage Foundation, encontró que “casi todos los grupos terroristas latinoamericanos significativos de orientación izquierdista han tenido o tienen hoy vínculos con Cuba”.
Cuba fue incluida en la lista de estados patrocinadores del terrorismo el 1 de marzo de 1982. El Departamento de Estado de EE. UU. confirmó que La Habana estaba utilizando una red de narcóticos para canalizar armas y dinero en efectivo al grupo terrorista colombiano M-19. El 6 de noviembre de 1985, miembros del M-19 irrumpieron en el Palacio de Justicia de Colombia. Este ataque provocó la muerte de muchos rehenes, incluidos 11 de los 25 jueces de la Corte Suprema de Justicia de Colombia.
“En el mundo árabe se podrían encontrar unos 3 000 (asesores cubanos) en Libia y Argelia, entre otras cosas entrenando terroristas” en 1988. La Habana hoy colabora con Hamas y otros grupos terroristas del Medio Oriente.
La Habana llevó a cabo la Operación Escorpión, acto de terrorismo de Estado a través su red de espionaje en Estados Unidos que asesinó a cuatro personas en el espacio aéreo internacional el 24 de febrero de 1996. La Red Avispa apuntó hacia instalaciones militares estadounidenses, planeaba contrabandear armas y explosivos a los EE. UU., entre otras medidas activas.
Cuba fue eliminada de la lista de estados patrocinadores del terrorismo en 2015 en un esfuerzo de Estados Unidos por normalizar las relaciones con La Habana que finalmente fracasó.
En 2016, diplomáticos en La Habana informaron haber sufrido lesiones cerebrales. El 2 de enero de 2017, las tropas cubanas marcharon en un desfile, presidido por Raúl Castro, cantando que le dispararían repetidamente al presidente Barack Obama en la cabeza tantas veces que harían un “sombrero de plomos”.
En 2020, La Habana rechazó las solicitudes de Colombia para extraditar a diez líderes del ELN que viven en Cuba. El ELN se atribuyó la responsabilidad del atentado con bomba en enero de 2019 contra una academia de policía de Bogotá que mató a 22 personas e hirió a más de 87. Castro entrenó, armó y apoyó al grupo terrorista ELN desde 1964.
En su monografía de 2022 Involucramiento de Cuba en el terrorismo: 2020-2022, José Arias encontró que “en los últimos tres años, Cuba proporcionó en todo el mundo una red de inteligencia humana altamente efectiva que ha sido capaz de encontrar vulnerabilidades en la seguridad de muchos diferentes países.” Conocimiento que Cuba comparte con estados patrocinadores del terrorismo como Irán, Corea del Norte y Siria.
Cuba fue correctamente devuelta a la lista de patrocinadores del terrorismo en 2021 y debe permanecer allí hasta que cambie su comportamiento.
https://www.cubanet.org/el-terrorismo-es-un-elemento-fundamental-del-castrismo/
