Jueves, 31 de Diciembre 2009
España comienza el viernes primero de enero de 2010, la presidencia de la Unión Europea para el primer semestre del año donde su propone, entre otras cosas, sustituir la unilateral Posición Común de 1996 hacia Cuba, que condiciona la cooperación al respeto de los derechos humanos, por un instrumento bilateral.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, declaró en Madrid que la presidencia española de la UE “tiene intención de abrir un debate sobre la conveniencia de intentar alcanzar un acuerdo para que las relaciones con La Habana se fundamenten en un instrumento jurídico de carácter bilateral”
Moratinos considera “un error” y un “instrumento unilateral” de la UE la Posición Común adoptada por los europeos en 1996 a instancias del gobierno conservador español de José María Aznar, que exige a Cuba avances en derechos humanos y democracia para poder recibir cooperación europea.
Sin embargo, superar la Posición Común se anuncia una tarea más difícil frente a la postura contraria de algunos países europeos como la República Checa o Suecia, y las críticas internas de la oposición conservadora española y de los disidentes cubanos.
“Queremos un diálogo con Cuba, pero igual de claro es que los Derechos Humanos forman parte de ese diálogo. No se puede decir que vamos a tener un diálogo y excluir los Derechos Humanos. Eso no es aceptable para la UE”, había afirmado ante el Parlamento Europeo el ministro de Asuntos Exteriores sueco, Carl Bildt, cuyo país ocupa la presidencia europea hasta finales de diciembre.
Bruselas no se opone rotundamente a un cambio de actitud hacia la isla, pero recuerda que ello sólo es posible con un consenso de los 27 y depende en gran medida de La Habana.
“Podemos solamente cambiar la Posición Común si llegamos a un consenso. Eso depende de la UE y corresponde a Cuba crear las condiciones para permitir esa evolución”, afirmó el comisario europeo de Desarrollo, Karel De Gucht, tras una reunión con Raúl Castro en noviembre.

